La Fundación Euroárabe presenta del 1 al 18 de octubre la fotografía de Nicole Herzog-Verrey, fotógrafa suiza afincada en Madrid, que trae a Granada la muestra fotográfica "El oro de Líbano". Esta exposición cuenta con parte de las imágenes que la fotógrafa expuso en Beirut combinadas con otras fotografías que hablan de la relación de la geografía y la cultura del Monte Líbano y de la provincia de Granada.

EL ORO DE LIBANO

Nicole Herzog-Verrey trae sus fotografías a Granada, a la Fundación Euroárabe, del 1 al 18 de octubre, una muestra que nos habla de la relación entre la geografía y la cultura del Monte Líbano y  la provincia de Granada.

Exposición organizada por la Fundación Euroárabe con la colaboración de la Embajada de Libano y Embajada de Suiza en Madrid.

Horario de apertura al público: De 10h. a  14h. y de 17h. a 20h. // Viernes tarde y fin de semana, cerrada.

El tema central de la  obra artística de Nicole Herzog-Verrey es la naturaleza y desde hace más de diez años en particular, el deshielo de los glaciares de su país de origen, Suiza.

Nicole Herzog-Verrey //  www.nicoleherzog.es

Enviada al Líbano por SMART (Sustainable Mountain Art), proyecto suizo de fotografía artística para la concientización sobre vida sostenible en regiones montañosas de todo el mundo, Nicole eligió el tema del agua.

En 2017 expuso ‘Water for Life’ en el Teatro Al Madina de Beirut y después en Dar Al Mussawir (casa del fotógrafo), organización que la apoyó para la ejecución del proyecto.

Nicole Herzog-Verrey se formó en la Regent Street Polytechnic School of Photógrapy de Londres, después de trabajar muchos años como corresponsal gráfica de la revista Bunte y otras revistas del grupo editorial alemán Burda en Madrid, completó su formación con una licenciatura en Bellas Arte de la Universidad Complutense de Madrid. A partir del año 2000, empezó su segunda carrera profesional como artista visual y plástica.

El Oro de Líbano, por Werner Herzog

"Tiene razón el que ve similitudes entre el Líbano y la región de Granada.  En ambos sitios se yerguen poderosas montañas, ambos son tierras fértiles, tienen mar y son ricas en historia"- Werner Herzog
 

Hablar del Líbano es adentrarse en un mundo fascinante, sorprendente, abigarrado y minúsculo. Su territorio es del tamaño de la provincia de Granada. Allí viven seis millones de personas que profesan unas 15 creencias diferentes.

Sí, el Líbano es diferente. Es el único país árabe sin desierto y uno de los pocos que carece de petróleo. Tiene montañas nevadas de 3000 metros de altura donde la gente esquía. El mismo nombre lo indica: labnoun (Líbano) significa blanco. Cada primavera, sus arroyos y ríos se hinchan con la nieve que se derrite y traen el precioso bien del agua a los valles. 

Tiene razón el que ve similitudes entre el Líbano y la región de Granada.  En ambos sitios se yerguen poderosas montañas, ambos son tierras fértiles, tienen mar y son ricas en historia. En Granada se admira edificios de la época árabe, en el Líbano del tiempo fenicio y romano. 

La fotógrafa Nicole Herzog-Verrey ha subido a las montañas para captar con su cámara las fuentes de las riquezas del país, enviada por SMArt (Sustainable Moutain Art), programa de fotografía comprometida de la fundación suiza FDDM para el desarrollo sostenible de regiones de montaña en el mundo. En Beirut fue recibida por Dar Al Mussawir, organización de la Casa del fotógrafo que la orientó y organizó su exposición <Water for Life>.

Ha recorrido valles y montes del Chouf, de la Bekaa, del Nahr Ibrahim y Dannieh y ha observado como los campesinos utilizan el agua.  Ha visto que la piedra calcaria que predomina en la región es al mismo tiempo una bendición y un problema: deja penetrar el agua que sale más abajo a la superficie en forma de manantiales y cascadas. Pero la porosidad del suelo dificulta también la retención del líquido en embalses y en los muchos lagos artificiales necesarios para asegurar el riego en los meses secos del verano.

La recompensa del esfuerzo de controlar y mantener el agua en las alturas se presenta en otoño. Las riquísimas cosechas de fruta y verdura de los valles abastecen todo el país y permiten hasta la exportación. Los mercados del país son abundantes y son la base de la gastronomía libanesa que es excelente y famosa por su diversidad. El agua y el esfuerzo humano lo hacen posible: El Líbano es símbolo de abundancia y bienestar.

Werner Herzog

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